may
25th

Ricitos de Oro y los tres osos

En unas casita del interior del bosque vivían tres osos. Eran el gran oso padre, con una voz potente; la madre osa, con una voz mediana, y su hijo osito, con una voz suave.

Una mañana cuando iban a tomar el desayuno, la madre osa dijo:
- La leche está muy caliente. Vamos a dar un paseo por el bosque mientras se enfría.
Y los tres salieron de la casita.

Mientras estaban fuera Ricitos de Oro, una niña que se había perdido en el bosque descubrió la casa y se preguntó quién viviría allí. Se acercó y llamó a la puerta. Como no respondió nadie, volvió a llamar otra vez. Al ver que no contestaban, abrió la puerta y entró en la casa.

En el comedor vió una mesa con tres tazas de leche con rebanadas de pan. Una era grande, otra mediana y otra pequeña. Probó la de la taza grande.
-¡Ay! -gritó-. Esta leche está muy caliente.
Después hizo lo mismo con la mediana.
-¡Brrr! Está leche esta helada.
Después probó la de la taza pequeña
-¡Mmm! Esta leche está deliciosa. Y se la comió todo.

Después de comer, Ricitos de Oro entró en otra habitación y vio tres sillas. Había una grande, otra mediana y otra pequeña. Ricitos de Oro se sentó en la grande:
-¡Qué dura es!-Pensó.
Después se sentó en la mediana:
-¡Está es muy blanda!
Después probó la pequeña:
-¡Esta sí que está bien!- pero hizo tanta fuerza al acomodarse que la rompió.
Después entró en otra habitación y vio tres camas. Había una grande, otra mediana y otra pequeñita. Ricitos de Oro se acostó en la cama grande y dijo:
-¡Está durisima!
Entonces se acostó en la cama mediana y dijo:
-¡Está muy blanda!
Por último, se acostó en la cama pequeña y era tan cómoda que se quedó dormida enseguida.

Mientras dormía los osos regresaron a su casa. Miraron la mesa y papá oso dijo:
-¡Alguien ha probado mi desayuno!
Mamá osa dijo:
-¡Alguien ha probado la leche de mi taza!
El osito, con voz suave, dijo:
-¡Alguien se ha bebido mi leche y se lo ha comido todo!

Los tres osos fueron a la otra habitación y, entonces, el gran oso padre miró su silla y dijo con voz grave:
-¡Alguien se ha sentado en mi silla!
Entonces, la madre osa dijo con voz mediana:
-¡Alguien se ha sentado también en mi silla!
y el osito, con voz suave, dijo:
-¡Alguien se ha sentado en mi silla y la ha roto!

Los tres osos, tristes y hambrientos,
decidieron irse a la cama.
Papá oso dijo: -¡Alguien ha dormido en mi cama!
Mamá osa dijo: -¡Alguien ha dormido
En mi cama también!
El osito gritó: -¡Alguien está
durmiendo en mi cama!

Después entraron en el dormitorio y el gran oso padre dijo con voz potente
- Alguien ha estado acostado en mi cama
Y la madre oso dijo con voz mediana
- También se han acostado en la mía.
Y el osito dijo con voz suave:
- ¡ Alguien se ha acostado en mi cama y aún está aquí!
La voz del osito despertó a Ricitos de Oro, que al ver a los tres osos se asustó tanto que saltó de la cama, atravesó las habitaciones y corrió por el bosque todo lo deprisa que pudo.

Autor: Desconocido

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    One Response to “Ricitos de Oro y los tres osos”

    1. camila beatriz aguare barios dice:

      hola como estan yo tengo 11 años y me gusta mucho este cuento me encanta porq soy fan numero 1 del cuento de risitos de oro y de todos los cuentos infantiles y las canciones infantiles

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